Categoría: Instalaciones


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REALTRAPS

Se presenta esta nueva trampa de graves que desempeña a la vez funciones de difusor QRD, conformando un interesante producto que rompe las tradicionales tendencias de la creación de materiales de tratamiento acústico enfocados a un sólo fin.Real Traps es una firma bastante conocida en el terreno del tratamiento acústico de estudios de grabación, salas de conciertos, teatros, etc. En esta ocasión nos presentan un producto que hace las veces de absorción y difusión simultáneamente, lo que puede suponer una gran ventaja para estudios de proyectos y usuarios que disponen de un espacio y presupuesto limitado.El difusor QRD tiene una profundidad suficiente como para ocuparse sin problemas del rango medio-grave, y la transición que realiza este dispositivo entre las absorción y la difusión se encuentra comprendida entre 400 Hz y 800 Hz aproximadamente. Estas trampaspueden ser instaladas fácilmente gracias al material suministrado para ello. La firma también ofrece elegantes stands que aportarán al conjunto una estética más armoniosa.En fin, trampas enfocadas a salas sin tratamiento acústico que suelen generar problemas de crestas y nodos en frecuencias que se encuentran en el rango grave/medio-grave, rango que tiene una importancia incuestionable en el mundo de la grabación de audio.realtrap.jpgEl precio de cada unidad ronda los 395 €. Para más información, visitad la web de http://www.realtraps.com/, en la que se exponen detalles como puede ser el material de fabricación, las medidas de cada plancha, etc.Articulo encontrado en:http://www.sonidoyaudio.com

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Para comenzar, el problema principal que se presenta en un directo, es que los altavoces forman una columna a cada lado del escenario, y que de no colocarnos en un plano centrado ante el escenario, el sonido proveniente de cada columna llegará a nuestros oídos en tiempos diferentes. Esto produce los llamados “filtros de peine” y que afectan a nuestra percepción sonora de una manera destructiva.

No quiero liar al que no entienda de formas de onda y fases, pero imaginad que una onda sonora viaja en el espacio “dibujando” ciclos positivos/negativos, como una ola que sube y baja pasando por una línea central en cada ciclo que completa. Cuando una señal llega a un oído antes que a otro,  o lo que ocurre en los directos, cuando una señal proveniente de dos puntos distintos llega a nuestra cabeza en diferentes momentos temporales, percibimos unas frecuencias coinciden en ciclo positivo (las que vienen de una columna de altavoces),  otras en negativo (que provienen de el otro lado del escenario), y que por lo tanto se cancelan, haciéndose inaudibles o casi. El resto de frecuencias sufrirá mayor o menor coloración al no encontrarse en extremos opuestos positivo/negativo, intercediendo menos entre la señal que procede de cada fuente emisora (cada columna de la P.A.). Pero lo dicho, no os liéis con esto porque es un tema extenso que me sería imposible explicar aquí, y tampoco es necesario su comprensión para asimilar y disfrutar del fin de este artículo, que es sencillamente dónde situarse ante el escenario y punto.

Es importante destacar que los mayores problemas audibles ocurren en frecuencias graves, ya que al tratarse de ondas con una longitud larga, son las que se ven más afectadas por los cambios de posición del oyente en un evento. Esto es totalmente comprensible si tenemos en cuenta que por ejemplo, una señal de 20 Hz en el aire tiene una longitud de unos 17 metros, aproximadamente, y que a medida que avanzamos metros hacia un lado del escenario, percibiremos la zona de 20 Hz con menor volumen debido a que las señales provenientes de ambos altavoces llegan a destiempo, haciendo que el rango de 20 Hz pierda fuerza debido a que ambas ondas dejan de coincidir correctamente para que se sumen.

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